lunes, 27 de diciembre de 2010

Prosa erótica LXII 002

Estoy adormilado cuando empiezo a sentir un movimiento entre mis pies, los que se encuentran desnudos, al igual que todo mi ser, el que nomás está medio cubierto con una sábana ligera.
Es el juego de tus pechos que decidiste llevar a mi sostén corporal, tal vez a manera de reconocimiento carnal o enunciativo.

Percibo la blandura, rica, única, de tus hermosas formas cónicas, las que portan unos pezones divinos, deliciosos, y que rozan empeines, talones, plantas, dedos.
Inicias un desplazamiento por mis piernas. En tu recorrido vas retirando la tela que utilicé de abrigo durante el corto descanso.
Hace calor; no solamente en el ambiente, sino en nuestras masas corpóreas.
Mis poros exudan por doquier. Transmiten ese aroma, imperceptible para la generalidad, y que tú inhalas a manera de suspiros reiterados. La excitación se manifiesta en mi piel, la que se eriza, al tiempo que se da la erección propicia para recibir la jugosa y apetecible boca.
Ardo en deseos de que me chupes la verga.
-¿Quieres una mamada?- me preguntas y después de mi asentimiento manifiesto, tomas uno a uno ambos testículos y los absorbes suavemente enredando tu lengua en mis vellos.
Recorres la verga con maestría y caricias redondas hasta llegar al glande.
¡Tu boca y mi verga se saben pertenecientes!
Después de una exquisita chupada, te arrastras por mi piel como si fueras una serpiente, llena de fluidos por doquier, te refriegas a mí, sudorosa y vas dejando tu rastro animal.
Llegas al rostro y nos besamos con furia; somos animales engarzados, pegoteados, desenfrenados, desbocados.
Y hurgas con tu mano mi entrepierna para guiar e introducir mi verga en tu hoyo caliente y mojado, coño endiosado que exige mi leche.
Jadeas y gimes ante los embates, los golpeteos de nuestros cuerpos ante las embestidas del fauno: plap plap plap plap...
Tus tetas bambolean y veo cómo te retuerces de placer. Ninfa ancestral y puta celestial que suda mientras es cogida.
-Cómo me gusta que me metas la verga- escucho.
-Lo percibo en tus huecos ansiosos- comento: - hoyos perfectos para mi falo dispuesto.
-Mis piernas siempre están abiertas para ti- me dices.
Ante esa frase caliente, me vengo en tu oquedad ardiente y saco mi verga mojada de tu coño; tú la esperas con tu boca insaciable, y chupas y relames el semen entremezclado de la vida nuestra.
Acercas tu cuerpo en un giro hasta dejar en mi boca tu vagina, la que chupo, lamo, mamo y degusto como el manjar conformado de delicias que es.
Poco a poco mi erección baja, al tiempo que volvemos a colocarnos en conjunción directa y nos besamos en la boca, compartiendo los gustos más exquisitos que hoy hemos podido realizar.

Viene un tiempo intersexo.

4 comentarios:

  1. ajá......esto es todo nuevo? el blog?
    No te saientes asi como........muy libre?????????????????

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  2. parece que el tiempo se mueve en circulos......aqui estamos.

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    Respuestas
    1. Mayo 31 2013

      Mientras le haces a él una de tus exquisitas chupadas de verga, yo me acerco por detrás y te acaricio las tetas.
      Al sentirme, instintivamente abres las piernas y me invitas a meter la verga en uno de tus hoyos bajos.
      Te encanta ser nuestra puta.

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