domingo, 10 de noviembre de 2019

Rica ricurita

–de la serie de diarios e imaginarios–

Otro día relataré los inicios de mi relación con V.
Ahora sólo voy a comentar que, en una de mis obras foráneas, los contratistas que generalmente realizábamos los trabajos para una importante transnacional, decidimos llevar, no a las esposas, sino a nuestras respectivas amantes.
Como esto fue ya en el sitio y yo había viajado solo, realicé una llamada telefónica y la compra del boleto aéreo por lo que, a la mañana siguiente, V me alcanzó. Ese día los compañeros de viaje y de trabajo habíamos acordado desayunar con ellas y así lo hicimos.
Así transcurrió todo el fin de semana.
Como yo había llevado auto, nos regresamos por carretera solamente V y yo. Decidimos pernoctar a la mitad del camino y allí, en ese sitio, ocurrió uno de nuestros encuentros más deliciosos.
Comimos carnes y bebimos vino y cognac por lo que, medió entonados y calientes nos subimos a la habitación.
Era una de mis mejores épocas en cuanto a la virilidad...
Cogimos rico. Recuerdo que yo practicaba una técnica de mete saca muy eficaz (muy diferente a lo que se ve en las películas porno) por lo que cogía y cogía y la dama seguía caliente. (Obvio: también yo).
Yo ya me había venido una vez y ella alcanzó varios orgasmos y, después de uno de ellos, fue al baño...
Al regresar, nos dimos un largo beso y después, como ella estaba al lado de la cama, poco a poco fue desplazando su cabeza por mi cuerpo: pasó por mi cuello y pecho (allí me besó tetillas –que tanto me gusta–), después pasó por mi vientre y se posó en la entrepierna.
Inició una deliciosa y antológica mamada de verga. Con sus manos ella acariciaba mi pene y testículos al tiempo que abría los brazos para que mis manos hurgaran y acariciaran sus senos.
Qué chulada de chupada (tan rica ricurita)...
... me vine (fue mi segundo orgasmo) en su boca...

Ahhh... con V cogía más o menos una vez al mes y, después de esta experiencia, ella prácticamente siempre terminaba degustando mi semen.
En otra ocasión contaré cómo fue que comenzamos a coger V y yo, así como las experiencias en Los Ángeles del "club de la llave"...

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