Hoy, sin motivo aparente, quiero ocuparme de tu espalda.
Lamer tu piel desde la parte alta de las nalgas, en el hoyito ése que me fascina, e ir ascendiendo lentamente hasta antes del cuello.
Besarte la nuca y sentir nuestra excitación.
Recorrerte una y otra vez... una y otra vez... y otra.
Y no sé, mientras mi lengua te ensaliva, tal vez llevar mis manos a la sensibilidad de tus pechos o... acariciarte el pubis en forma circular.
Subirme en Ti y establecer el cuerpo con cuerpo vital.
Y después de un rato, ajá, de un muy buen rato de sensaciones mutuas: penetrarte.
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